Recuerdo que era un sábado, hacía unos días que me había pesado, había recuperado mi peso casi ideal, 48 kilitos, soy pequeñita y nunca he pesado demasiado, bueno, si, en el embarazo de Ari, mi hija ya había hecho 2 añitos, había comenzado la guardería y yo empezaba a buscar trabajo, iba paseando con Mercé , con mi ex y con la nena, y les dije tengo que comprar compresas, me tiene que venir la regla, bueno, hace unos días que me habría de haber bajado,se me retrasa un poquito, mi amiga con el sentido del humor que le caracteriza dijo , ¿ no estarás embarazada? Mi ex y yo saltamos, noooooooooo, no es posible!!!, tomamos precauciones, ah! dice ella.

El noooooooo, resultó una semana después, un positivo, de lo mas positivo, coincidió con la noticia de la muerte de mi abuelo materno, al mismo tiempo que llorábamos una pérdida nos alegrábamos por un futuro nacimiento, bueno reconozco que para mi fue una sorpresa, no estaba preparada para ser mami por segunda vez, este embarazo fue diferente no me engordé tanto, tenía a Ari que no me dejaba ni a sol ni a sombra, y no tenía muchos momentos para dedicarle a mi barriguita, eso si, enseguida empecé a notar las patadas de mi pequeño gruñón, reclamaba su derecho a atención.

El nombre se decidió en cuanto se supo el sexo, Alex, no había lugar a dudas, bueno mas que nada por que es un nombre que a mi me encanta y que por casualidad el padre de la criatura se llama así , ah!! y el bisabuelo Alejandro.

Explicarle a tu hija de 2 añitos que llevas a su hermanito dentro de la “panxa” no fué tarea fácil, mas que nada por que Ari siempre ha sido muy posesiva y su mami era de ella y de nadie mas, pero Alex, nació, por cesárea también , venía enfadado con el mundo, con toda la carita arañada, diciéndo soy un protestón y un incorfomista, eso si de un mimoso y cariñoso.

Uno de los momentos mas bonitos fué cuando se lo presentamos a Ari, nos miraba con una carita en una mezcla de que cosa mas bonita, pero porfa ¿por que no lo vuelves a meter en la “panxona”?, uf!!!cuantas veces me lo dijo,

Así me convertí en mami por segunda vez, ahora ya son mayorcitos, 11 y 8 años, las hemos pasado de todos los colores y lo que nos queda, eso si, son mi vida.

petonets