Fin de semana de escoba, fregona, plumero y bayeta para el

polvo, moviendo todo mueble que se dejara, limpiando entre

música y las continuas *“picabaralles” de mis adorables

monstruitos , demostrándome que lo de adorables a veces es,

pura invención mía, las hormonas revolucionadas y el sentido de

lo que es justo e injusto no se llevan bien.

Y al final, en el merecido descanso, ¿un sueño o una realidad?

Aún creo sentir el sabor de sus besos en mis labios, sus

caricias recorriendo mi cuerpo, y la pasión de sentirle mío,

sentirme suya.

Solo sé que después,

miré al cielo,

*

había una luna preciosa
*

*que le daba luz a mi vida.

*

*

*
*picabaralles: peleas sin que llegue la sangre al río , traducción libre de Alicia