*

Al final de tanto decir que sigo tocando madera,

me convertiré en un lindo tablón.

Y ayer me preguntabas ¿que si había tablones bonitos?

te contesté que si,

que hay tablones de madera bonitos y nobles,

pa muestra un botón, yo misma,

¡ais!, no, que es un tablón,

es que ¿si no me lo digo yo, quien me lo va a decir?